Las muestras recogidas por los astronautas de las misiones 'Apollo'
siguen siendo una extraordinaria fuente de estudio para los científicos.
Una investigación publicada esta semana en la revista
'Science'
describe el hallazgo de minúsculos fragmentos de meteoritos en las
rocas lunares que los tripulantes de la 'Apollo 16' trajeron a la Tierra
en 1972.
Los científicos creen que tanto la Tierra como la Luna fueron bombardeados por una gran cantidad de objetos
en los orígenes del Sistema Solar. Las colisiones, sostienen, debían
ser mucho más frecuentes que en la actualidad. Sin embargo, desconocen
si esta 'lluvia' de objetos se componía sobre todo de asteroides,
cometas o una combinación de ambos. Su estudio tiene una gran
importancia para intentar averiguar
cómo se originó la vida en la Tierra.
Según sugiere esta nueva investigación, firmada por investigadores estadounidenses del Instituto Planetario y Lunar de Houston,
los asteroides eran probablemente los objetos que con más frecuencia impactaban sobre la Tierra y la Luna.

Roca recogida durante la misión 'Apollo 16'. | David A. Kring.
La mayoría de los estudios sobre los impactos de objetos en cuerpos
del Sistema Solar se han basado en datos indirectos recabados tras el
hallazgo de elementos químicos en el manto y en la corteza que podrían
haber tenido su origen en el choque de meteoritos y asteroides.
Los meteoritos que han impactado en la Tierra lo han hecho a
velocidades grandes y, aunque los científicos no han podido localizar
restos de estos objetos en las rocas terrestres que tienen miles de
millones de años de antigüedad, tenían esperanzas de que estos restos se
hubieran podido conservar en la superficie de la Luna.
3.800 millones de años
Al analizar varias muestras de rocas (brechas regolíticas) recogidas
por astronautas en la Luna, los científicos encontraron minúsculos
restos de meteoritos junto a otras partículas. Las brechas regolíticas
proceden del regolito lunar (la capa de rocas sueltas y fragmentos
minerales que no forman suelo).
Según calculan los investigadores, los minúsculos fragmentos
detectados son muestras de los pequeños objetos celestes que cruzaron el
Sistema Solar hace entre 3.400 y 3.800 millones de años. La autora principal del artículo, Katherine Joy, y sus colegas creen que se trata de restos de asteroides y no de cometas.
Según señalan, la textura y los minerales hallados en estos restos es
parecida a los de los fragmentos procedentes de condritas carbonáceas
(asteroides primitivos). También señalan que su composición es muy
diferente a la de otras rocas recogidas en la Luna que tienen una mayor
cantidad de hierro. Asimismo, las rocas analizadas en este estudio son
más ricas en magnesio (Mg) y más pobres en níquel (Ni) que las rocas
ígneas terrestres lo que, según sugieren, indicaría que estas muestras
no han resultado contaminadas al ser manipuladas y trasladadas a la
Tierra.
La ciencia en la misión 'Apollo 16'
La misión del 'Apollo 16', en abril de 1972, fue la penúltima del
histórico programa de la NASA y una de las más fructíferas desde el
punto de vista científico. Charlie Duke -el astronauta más joven que
viajó a la Luna- y John Young pasaron más de 20 horas explorando la
superficie lunar a bordo de un 'rover' con que batieron también un
récord de velocidad al alcanzar los 18 kilómetros por hora. En total,
recorrieron unos 27 kilómetros de la región denominada 'Descartes'
durante los
tres paseos lunares que hicieron en esta misión. El tercer miembro de la tripulación fue Thomas K. Mattingly.
Entre las numerosas muestras que los astronautas trajeron destaca la
roca lunar más grande recogida (pesaba casi 12 kilogramos y fue apodada
Big Muley, en homenaje al geólogo principal de la misión). Recogieron
casi 100 kilos de rocas, que siguen siendo estudiadas por los
científicos.